La importancia del desagote, ¿cómo realizar un diagnóstico preventivo?

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Si te encuentras en la industria del restaurante, o cualquier otra en la que se generen grandes cantidades de residuos de producción, es muy probable que estés ampliamente familiarizado con el concepto del desagote, y la importancia de esta actividad en el mantenimiento de los estándares de higiene de tu negocio.

A pesar de esto es posible que siempre hayas delegado esta actividad a especialista sen el área, por lo que actualmente quieres conocer un poco más sobre cómo prevenir un colapso en la cámara séptica de tu establecimiento. Es con esto en mente que compartiremos contigo algunos datos clave para que puedas diagnosticar el estado de tu cámara séptica, y seas capaz de realizar un mantenimiento constante de la misma para evitar inconvenientes.

¿Qué es la prevención?

Si previamente definimos al desagote como “el vaciado, aspirado, o succión de la cámara séptica de nuestro establecimiento”, entonces podremos definir a la prevención como el diagnóstico preventivo que nos indicará en qué momento será adecuado llevar a cabo este proceso de limpieza.

Dependiendo de nuestro negocio, este debe realizarse de cada 15 a 30 días.

Si te sientes en capacidad de realizar una revisión efectiva de tus equipos, lo que debes hacer es observar en qué estado está la cámara séptica, el decantador, la planta de tratamiento, o el pozo de bombeo. Las especificaciones de estos equipos dependerán de la infraestructura específica que maneje tu negocio.

En buena parte de los casos, el diagnóstico preventivo es realizado por las empresas proveedoras de servicio de desagote, ya que muchos negocios cuentan con visitas programadas debido a la frecuencia con la que debe llevarse a cabo la limpieza. Sin embargo, esto no significa que debas desconocer lo que hay que tener en cuenta para prever un colapso.

¿Qué debe tenerse en cuenta?

Cuando hablamos sobre el diagnóstico preventivo nos referimos a todos los aspectos que hay que tener en cuenta al momento de evitar una “catástrofe” por el colapso de nuestra cámara séptica. De este modo, lo primero que debemos tener en cuenta es la velocidad con la que se acumulan residuos en la cámara, y la frecuencia con la que debe llevarse a cabo el desagote.

En muchos casos, es posible que no nos percatemos de que nuestra cámara séptica está al borde del colapso, y es por eso que debemos tener en cuenta los señales que pueden indicar un caso de esta naturaleza. Si empezamos a sentir un olor nauseabundo, a ver la proliferación de plagas, o a presenciar el mal funcionamiento del sistema de drenado (tuberías, lavamanos, inodoros), puede que estemos ante un colapso.

Finalmente, como toda estructura que se ve sometida a estas condiciones, es posible que comiencen a verse desperfectos con el pasar del tiempo. Ya sea que un desagote tardío generó una ruptura en nuestra cámara, o que alguno de los componentes de la misma está defectuoso por el paso del tiempo, es necesario estar al tanto del estado de nuestros equipos.

Mantenimiento preventivo

Es por esto que debemos realizar un chequeo preventivo con el que podamos determinar (al menos de forma superficial) el estado en el que se encuentran nuestros equipos. Para esto basta con abrir la cámara, meter una varilla, y medir el nivel de agua (y sólidos) que hay en esta. Ya que los residuos son variados, se generarán varias capas que son más sencillas de medir.

Si bien es cierto que en muchas ocasiones no tendremos las herramientas necesarias para realizar un verdadero mantenimiento preventivo de nuestra cámara séptica, la realidad es que sí podremos realizar distintas acciones para ralentizar el proceso de acumulación, y disminuir la intensidad con la que este se produce.



Estas son las siguientes:

1. Limitar el tipo de residuo

Lo primero que debemos hacer para realizar un mantenimiento preventivo es limitar el tipo de residuos que se generan. Si bien es cierto que algunos de estos serán inevitables de acuerdo a la naturaleza de nuestro negocio, la realidad es que poner en práctica estrategias para desalentar la mala disposición de residuos (por ejemplo, lanzar papel higiénico, hisopos, o algodones, por el inodoro) puede tener un gran impacto en la velocidad de acumulación.



2. Utilizar un coladero (evitar el desperdicio innecesario de alimentos)

Sin embargo, en industrias como la del restaurante, esta prevención puede ir más allá, y a través de pasos más sencillos. Uno de estos es el uso de coladeros en el área de la cocina, evitando el paso de residuos innecesarios (el apanado de milanesas, alimentos cortados en pequeñas porciones, restos) a través del sistema de grifería.



3. Solicitar visitas recurrentes de especialistas

Finalmente, si sientes que tus conocimientos en el área no son los adecuados (como suele ocurrir en buena parte de los casos), o que tu tiempo no es el requerido para realizar una tarea de inspección recurrente, lo mejor será que cuentes con una empresa de confianza que pueda realizar visitas programadas para la limpieza de la cámara séptica.



4. Mantener información actualizada

Ya que el mantenimiento de nuestra cámara séptica es parte esencial del funcionamiento adecuado de nuestro negocio, es necesario que tengamos organizada toda la información sobre el proceso de cuidado. De esta manera tendremos las herramientas para saber cuándo es necesario acudir a profesionales sin necesidad de esperar a que se dé una emergencia.



5. Cuidar el área que rodea nuestro sistema

Dependiendo de la manera en la que esté construido nuestro establecimiento y las áreas que lo rodean, es posible que la entrada de nuestra cámara séptica se encuentre en una zona “ajetreada”. Si este es el caso, es necesario que llevemos un mantenimiento profundo de la misma, evitando no solo el contacto constante con la clientela, sino también evitando sobrecargar el área con plantas, equipos, maquinaria, entre otros.



Consecuencias de no hacer mantenimiento

Como lo mencionamos, buena parte de los negocios (especialmente los de la industria del restaurante) tiene un servicio de mantenimiento y desagote programado. Sin embargo, quienes deciden ignorar esta tarea por diferentes motivos, se enfrentarán a complicaciones que incluso tienen el potencial de desembocar en el cierre del negocio.

Lo primero que notaremos al evitar el desagote es que comienzan a generarse olores nauseabundos dentro del establecimiento como consecuencia de la putrefacción de grasas, alimentos y otros residuos que fueron dispuestos a través del sistema de cañerías. Esto vendrá acompañado de la proliferación de plagas como moscas, cucarachas, e incluso ratas.

Está de más decir que estas condiciones son inaceptables en un establecimiento que sirve alimentos o aloja personas.

Finalmente, si nuestra cámara séptica llega al borde del colapso, podremos ver el fallo de nuestro sistema de drenaje. Esto podrá hacerse notorio en lavamanos e inodoros que no tienen la capacidad de bajar el agua, o incluso en sumideros que se desbordan cuando realizamos cualquier tipo de drenado en áreas cercanas.

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Realizar un diagnóstico preventivo puede ser una tarea mucho más pesada de lo que algunos piensan, lo que se convierte en el motivo por el que muchos ni siquiera saben por dónde empezar. Sin embargo, si te desempeñas en la industria del restaurante, esta no es una tarea que debas (o puedas) postergar en el tiempo.

Es por eso que siempre debes mantenerte en contacto con especialistas en el área que no solo te ayuden a realizar un diagnóstico preventivo sobre el estado de tu cámara séptica y el funcionamiento de tus equipos para el tratamiento de residuos, sino también para que puedan llevar a cabo el trabajo de desagote una vez la situación comience a salirse de las manos.



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